EL PESO DE LA AUSENCIA: El duelo y las consecuencias a largo plazo en las familias tras el feminicidio"

 


El desgaste económico de las familias afectadas por feminicidios que tienen que enfrentar juicios, el trauma emocional que provocan estos crímenes y la disgregación familiar son algunas de las secuelas de estos hechos de violencia extrema que afectan a la sociedad. Lo que se genera tras el asesinato de una mujer: orfandad, deudas, traumas, la sombra del feminicidio. Muchas familias deben recurrir a los créditos bancarios para solventar los gastos de los procesos penales, además deben hacerles frente a las secuelas emocionales que los dejan marcados de por vida. Tras un feminicidio se desencadena una crisis para la familia de la víctima. Niños huérfanos, disgregación familiar, deudas, enfermedades, secuelas psicológicas y pobreza, entre otras, son las consecuencias que trae este delito que pasa a ser naturalizado por la sociedad que es cada vez más insensible. Muchos feminicidios quedan en el olvido o prácticamente son invisibilizados por los medios de comunicación y pasan a ser parte de una contabilidad que año a año demuestra que la tendencia está al alza y que los esfuerzos para erradicar este mal aún no fueron suficientes.

“No me imaginé la magnitud del accidente”

La mañana del domingo 2 de junio del 2019, Lilian Morales llegaba a su casa con las compras del mercado, cuando se enteró que su nieta de 14 años llamó asustada a la casa. El motivo: su mamá, Erika Oblitas, estaba en la comisaría con su pareja, Miguel Benites, quien la había agredido. “Yo no me imaginé la magnitud del accidente, nunca me imaginé. Fueron golpes fuertes”, cuenta Lilian. A las horas, la policía dejó libre al agresor. Erika no recibió atención inmediata, pese a la gravedad de sus heridas y murió una semana después en el hospital. 
Lilian se hizo cargo de su nieta, mientras que el feminicida se llevó al otro hijo que tenía con Erika. Más de dos meses pasaron para capturarlo y ponerlo a disposición de la Fiscalía en calidad de detenido. Finalmente, el niño también terminó bajo el cuidado de su abuela. 
Desde inicios del 2019 hasta fines de agosto del 2020, 251 mujeres han sido asesinadas por sus parejas, más del 92% eran madres por lo que 326 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos. Los casos de feminicidio destrozan los proyectos de vida de las mujeres y tienen consecuencias también para sus familias. Hijos, en caso la víctima haya sido madre, y parientes cercanos se convierten en víctimas indirectas al verse afectados económica y psicológicamente, cuando se trata de hogares monoparentales.

La tutela de los hijos pueden otorgarse, según la justicia, a los abuelos como en el caso de Lilian, donde ella y su familia velan por el bienestar de los menores. Sin embargo, al no tener recursos para hacerlo, el Estado abona un subsidio que se encarga de cubrir gastos como la alimentación, salud y educación. El Gobierno dispuso una asistencia económica para niños, niñas y adolescentes que hayan perdido a su madre a causa de un feminicidio. No obstante, las entregas de dicho subsidio no fueron puntuales, cuenta LilianEdith Aiquipa, abogada, concuerda con la mamá de Erika al señalar que la cantidad que ofrece el Gobierno no es suficiente. “Esperemos que, con el tiempo, (este bono) incremente" 

El reglamento del Decreto de Urgencia N° 005-2020 indica que dicho monto debe cubrir alimentos, salud, terapias de recuperación, entre otros. Sin embargo, el protocolo interinstitucional de acción frente al feminicidio, tentativa de feminicidio y violencia de pareja establece que la salud física y mental debe ser asumido por el SIS  en caso las víctimas indirectas no tengan seguro médico. Lilian cuenta que dicha atención no es la esperada.

Para la psicóloga Sabina Deza, los menores de edad deben ser atendidos con respeto en los centros de salud, ya que tienen que procesar un duelo que les puede tomar años comprender: “Los niños tienen una necesidad imperiosa de recibir una atención especializada para que puedan tener un mínimo de tranquilidad, que les den un soporte. Y más si han sido testigos de los hechos. No es un tratamiento corto”, enfatiza.

Lilian Morales también se siente afectada por la muerte de Erika y, al no poder pagar una consulta privada, recurre al SIS para programar una cita que, en su caso, puede tardar meses en llegar. “Estamos en el mes de octubre, mi última atención fue en marzo, imagínese cuánto tiempo ha pasado. Esto es demasiado, no tengo pastillas. Sufro de insomnio y pienso en mi hija. He vuelto a revivir todo el problema por el juicio, por la culpa de ese feminicida”, se lamenta.
Lilian Morales tiene miedo de que Miguel Benites salga de prisión reventiva y su caso quede impune. Por temor a represalias, pedirá garantías para su vida y la de su familia.

“Me quedé en shock”

En la noche de Navidad del 2019, Idaly Fernández llamó a su mamá. Solo pudieron hablar unos minutos, debido a que María Alvarado estaba celebrando en el centro turístico La Granja en Rioja, San Martín, junto a su pareja Leoncio Daza. Sin más pendientes, su hija mayor decidió irse a dormir, pero entre sueños pudo escuchar su celular sonar en la madrugada.

Al despertar se dio con la sorpresa de que tenía 20 mensajes, uno de su tía decía: “Tu mamá ha tenido un accidente”. En ese momento, Idaly prendió la televisión y se entero que su madre había sido víctima de feminicidio. “Me quedé en shock, no sabía ni cómo pararme. Llamé a mi mamá y me contestó: ‘Hija te necesito’”, fue lo último que le oyó decir.

María Alvarado Cruz murió en el Hospital Essalud de Tarapoto. El presunto feminicida, León Daza, cumple ahora prisión preventiva, la cual acaba de ser renovada en setiembre por nueve meses más.

Cuando murió su madre, Idaly (30) tuvo que hacerse cargo de sus hermanos de 15 y 21 años. Decidió traerlos a vivir con ella a Lima, donde vive con su hija de 3 años y su papá, expareja de María Alvarado, quien sufre de insuficiencia renal y tiene que realizarse diálisis semanalmente.

“Yo soy mamá, profesora, psicóloga... hago de todo”, confiesa preocupada Idaly, quien tuvo que dejar de trabajar por la pandemia y ahora se las ingenia para hacer alcanzar los 600 soles bimestrales del subsidio económico que entrega al Estado a su hermano de 15 años. “Son 300 soles por mes, 10 soles diarios cuando la situación se normalice, tengo que sacar pasaje, comida, salud”, cuenta.

En el caso del tratamiento psicológico, la abogada Edith Aiquipa de la organización Flora Tristán explica que “si bien es cierto, el reglamento dice que el subsidio económico cubre el tema psicológico, no debería ser así. Con el tema de educación y alimentación ya se acabaron los 300 soles. Las terapias deberían seguir asumiéndolas el Estado”. Actualmente los niños y adolescentes, cuyas madres fueron víctimas de feminicidio, conservan el seguro médico de su progenitores y así acceden al servicio de salud. Sin embargo, la situación se complica cuando son mayores de edad y no están asegurados.“Yo veía que se iba a su cama con celular, escuchaba música triste y a veces de la nada golpeaba la pared”, cuenta Idaly sobre su hermano menor, quien está asegurado en Essalud. Ahora él recibe atención psicológica en el centro de salud La Ensenada en Puente Piedra. Pero ella y su hermano de 21 años no han recibido el mismo trato. 
A pesar de lo urgente del tratamiento, los procedimientos burocráticos para acceder al seguro de salud siguen siendo lentos. Idaly recibió una llamada para pasar por su primera consulta psicológica, nueve meses después de lo ocurrido con su mamá. Su hermano de 21 años todavía espera tratamiento. 
Ahora la familia de María Alvarado trata de sobreponerse al dolor y espera la ayuda psicológica, mientras continúan en la búsqueda de justicia: “Aún tengo la esperanza de que en Rioja la Fiscalía haga su trabajo. Que no haya corrupción, ni influencias, porque el abogado del hombre es hijo de un fiscal superior de Moyobamba”, expresa su hija Idaly.

Bibliografía:
  • República, L. (2020, octubre 3). Las consecuencias de feminicidios en el Perú: ¿qué pasa con la economía y atención psicológica de los deudos? La República.pe. https://larepublica.pe/sociedad/2020/10/03/las-consecuencias-de-feminicidios-en-el-peru-que-pasa-con-la-economia-y-atencion-psicologica-de-los-deudos-atmp
  • https://comunicacion.gob.bo/?q=20200113/28569#:~:text=Tras%20un%20feminicidio%20se%20desencadena,es%20cada%20vez%20m%C3%A1s%20insensible.



Comentarios

Entradas más populares de este blog

MOVIMIENTOS FEMINISTAS